miércoles, 4 de noviembre de 2026

 ¿El ocio también es trabajo? Una reflexión sobre los consumos culturales en la economía de plataformas



El miércoles 4 de noviembre se realizó la charla «¿El ocio también es trabajo?: Consumos culturales en contexto de plataformas», a cargo del Dr. Agustín Berti, investigador del CONICET en el Instituto de Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba y especialista en estudios sobre plataformas, interfaces y cultura digital. La actividad fue organizada por las cátedras Seminario de Tecnología Educativa y Educación y TIC, de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (FHAyCS-UADER).

El encuentro propuso analizar las transformaciones que atraviesan nuestras prácticas culturales en el contexto de las plataformas digitales y abrir interrogantes sobre aquello que sucede mientras vemos una película, escuchamos música, recorremos un catálogo o elegimos qué contenido consumir. ¿Qué datos producimos durante esas actividades? ¿Cómo intervienen los algoritmos en nuestras elecciones? ¿De qué manera las plataformas organizan nuestros tiempos de ocio y convierten nuestras interacciones en fuentes de valor económico?

Durante su exposición, Berti planteó que resulta necesario comprender las plataformas no como herramientas aisladas o meros espacios de acceso a contenidos, sino como entornos sociotécnicos complejos, constituidos por infraestructuras, interfaces, sistemas de datos, modelos de negocio y decisiones que intervienen en nuestras experiencias cotidianas.


De la economía de la atención a la economía de la dispersión


Uno de los puntos de partida de la charla fue la necesidad de revisar la idea de economía de la atención. A partir de las investigaciones desarrolladas sobre las plataformas de streaming, Berti propuso pensar el escenario contemporáneo en términos de una economía de la dispersión, caracterizada por la multiplicación de estímulos, interrupciones y notificaciones que dificultan sostener la atención durante períodos prolongados.

En este contexto, las plataformas no solo ofrecen contenidos para ver o escuchar: también diseñan experiencias orientadas a mantener a las personas conectadas, favorecer la continuidad de la navegación y propiciar nuevas interacciones. La posibilidad de pausar, reanudar, recomendar, calificar y recibir sugerencias forma parte de una dinámica en la que cada acción deja registros y produce información.

Para explicar estas transformaciones, el investigador reconstruyó tres infraestructuras de la percepción: la sala de cine, la transmisión televisiva y el video a demanda. Cada una organiza de manera diferente la experiencia cultural. Mientras el cine favoreció una percepción colectiva, pública y diferida, y la televisión una experiencia principalmente doméstica y sincronizada, las plataformas de streaming configuran formas de percepción individuales, ubicuas y multipantalla, en las que adquieren centralidad la disponibilidad permanente, la personalización y el engagement.


La pila audiovisual: las infraestructuras que hacen posible el streaming

Otro de los ejes centrales fue el análisis de la denominada pila audiovisual, concepto que permite comprender las distintas capas que intervienen en el funcionamiento de las plataformas. La experiencia de acceder a una película o una serie no depende exclusivamente del contenido ni de la interfaz que aparece en la pantalla. Involucra también dispositivos, bases de datos, sistemas de recomendación, medios de pago, derechos de reproducción, redes de conectividad y centros de procesamiento de datos.

Desde esta perspectiva, Berti hizo hincapié en que la llamada «nube» no es un espacio inmaterial: requiere infraestructuras físicas, granjas de servidores, tendidos de fibra óptica, redes satelitales, minerales, energía y agua. Reconocer esta dimensión material permite comprender las condiciones económicas, tecnológicas y ambientales que sostienen los servicios que utilizamos cotidianamente.

Las interfaces también ocuparon un lugar relevante en el análisis. No son superficies neutrales que simplemente permiten elegir entre distintas opciones: organizan los catálogos, establecen recorridos posibles, jerarquizan contenidos y condicionan las formas de interacción. En ese proceso, las personas dejan de ser consideradas únicamente espectadoras y pasan a ser también usuarias y perfiles construidos a partir de los datos que producen sus actividades.

En este marco, durante la charla se compartió el Sociograma de Plataformas de streaming, una infografía que permite aproximarse visualmente a las relaciones y dimensiones que intervienen en este ecosistema. El material complementa el análisis de las infraestructuras digitales y de las condiciones que organizan los consumos audiovisuales.


Ocio, trabajo y extracción de datos


La pregunta que dio título a la charla permitió profundizar en una de las cuestiones más relevantes de la economía de plataformas: la relación entre las actividades de ocio y la producción de valor. Cuando vemos una serie, exploramos recomendaciones, incorporamos contenidos a una lista o indicamos si algo nos gusta, no solo estamos realizando elecciones culturales. También generamos datos que las plataformas recopilan, procesan y utilizan para mejorar sus sistemas de recomendación, retener usuarios y desarrollar sus modelos de negocio.

De este modo, prácticas que habitualmente reconocemos como momentos de descanso y entretenimiento participan de circuitos de captura y monetización de datos. El tiempo de ocio se integra así en una dinámica económica que busca sostener la conexión y anticipar comportamientos, preferencias y decisiones.

Berti también abordó las consecuencias de estos procesos en términos de soberanía cultural, económica, tecnológica y política. La concentración de los catálogos y de los datos en grandes corporaciones transnacionales plantea interrogantes sobre la circulación de las producciones culturales, la protección del patrimonio audiovisual, las condiciones de acceso y las posibilidades de desarrollar infraestructuras propias.


Una mirada sociotécnica para comprender la cultura contemporánea


La charla también abrió un espacio de intercambio sobre la complejidad de estos fenómenos y la necesidad de abordarlos desde perspectivas interdisciplinarias. En el diálogo con las personas participantes, se destacó que comprender las plataformas requiere articular conocimientos provenientes de la filosofía de la técnica, la comunicación, los estudios culturales, las ciencias sociales y la informática, entre otros campos.

En este sentido, la propuesta de Berti invita a revisar nuestras formas de relacionarnos con las tecnologías digitales y a reconocer que estas no se limitan a facilitar determinadas acciones: también organizan prácticas, producen clasificaciones, condicionan elecciones e intervienen en la configuración de nuestras subjetividades.

La actividad permitió, así, avanzar en una lectura crítica de los entornos sociotécnicos que forman parte de la vida cotidiana y recuperar preguntas fundamentales sobre las relaciones entre cultura, tecnología, trabajo y poder.

Para seguir profundizando

Durante el encuentro se compartieron referencias a tres publicaciones vinculadas con estas problemáticas, que permiten ampliar los debates sobre cultura algorítmica, plataformas digitales y transformaciones de los consumos culturales:

La charla formó parte de las actividades organizadas por las cátedras Seminario de Tecnología Educativa y Educación y TIC, con el propósito de generar espacios de encuentro, intercambio y reflexión sobre las transformaciones tecnológicas y culturales contemporáneas.

Lic. María Sol Barrera y Mgtr Mariana Casas









No hay comentarios:

Publicar un comentario