miércoles, 1 de julio de 2026

CREATECNO: una experiencia de Prácticas Educativas Territoriales en Educación Tecnológica

 Una propuesta que articula la formación docente con talleres de Educación Tecnológica destinados a niños y niñas de Paraná




¿Qué sucede cuando la universidad sale al encuentro de la comunidad y la formación docente se construye en diálogo con experiencias reales?

 Esa es la pregunta que orienta una nueva edición de las Prácticas Educativas Territoriales (PET) de la cátedra de Educación Tecnológica de la FHAyCS de UADER, una propuesta que articula la formación de estudiantes de los profesorados con el desarrollo de talleres destinados a niños y niñas de entre 7 y 11 años en distintos espacios comunitarios de Paraná.

La iniciativa recupera una experiencia que comenzó en 2017 con talleres realizados durante las vacaciones de invierno y que, año tras año, fue creciendo gracias al trabajo conjunto del equipo de cátedra y diversas instituciones. En esta oportunidad, la propuesta se desarrolla en articulación con la Municipalidad de Paraná y el espacio en el que se desarrollaron las actividades fue el Club Universitario de Paraná y la Escuela Normal J. M. Torres.


Una formación que comienza antes de llegar al territorio

Las PET se organizan en tres momentos que articulan la formación académica con la intervención comunitaria.

Durante la primera etapa, los y las estudiantes participan de encuentros de formación donde analizan perspectivas didácticas de la Educación Tecnológica, reflexionan sobre la enseñanza en formato taller y analizan materiales bibliográficos específicos. Luego, comienzan el diseño de las propuestas que luego implementarán con los niños, elaborando consignas, recursos didácticos y materiales, muchos de ellos construidos a partir de elementos reutilizados.

Este proceso también implica conocer las instituciones participantes, organizar equipos de trabajo y planificar colectivamente cada actividad, comprendiendo que toda propuesta educativa requiere anticipar decisiones didácticas, prever recursos y pensar estrategias acordes con los contextos donde se desarrollará.


El territorio como espacio de aprendizaje compartido

La segunda etapa constituye el núcleo de la experiencia: la implementación de los talleres con niños y niñas.

En esta edición, la propuesta invita a los participantes a convertirse en "Técnicos Exploradores" de una historia denominada La Ciudad de las Máquinas Dormidas. A partir de un relato lúdico, los niños recorren distintos desafíos que los llevan a observar cómo funcionan máquinas, juguetes y mecanismos cotidianos, explorando sistemas de control, movimientos, fuentes de energía y formas de automatización.

El recorrido comienza con un gran juego de mesa donde, organizados en equipos, resuelven problemas utilizando diferentes juguetes mecánicos y sistemas tecnológicos. Luego investigan unas misteriosas tarjetas luminosas que encienden un LED, formulando hipótesis sobre su funcionamiento y descubriendo, mediante la exploración, cómo actúan los circuitos eléctricos simples y los mecanismos de control.

En el segundo encuentro, cada niño diseña y construye su propia tarjeta luminosa utilizando materiales reutilizados, LED, pilas y conductores. La actividad los desafía a planificar, experimentar, resolver dificultades y mejorar sus diseños hasta lograr que el dispositivo funcione correctamente.

Más allá de la construcción del objeto, los talleres promueven la observación, el intercambio de ideas, la resolución colaborativa de problemas y la comprensión de que la tecnología forma parte de la vida cotidiana y constituye una construcción social, cultural y ambientalmente situada.


Una experiencia que también forma a futuros docentes

Mientras los niños exploran, diseñan y construyen, los estudiantes de los profesorados transitan una experiencia de formación situada.

Participan en la planificación de las actividades, coordinan pequeños grupos, acompañan los procesos de aprendizaje, registran observaciones y reflexionan sobre las decisiones didácticas que se ponen en juego durante cada encuentro. De este modo, las PET se convierten en un espacio donde los saberes construidos en la universidad dialogan con los desafíos concretos de la práctica educativa.

La experiencia favorece el trabajo en equipo, el compromiso con la comunidad y el desarrollo de capacidades para diseñar propuestas innovadoras de Educación Tecnológica que integren creatividad, inclusión, sostenibilidad y pensamiento tecnológico.


Reflexionar para seguir aprendiendo

La última etapa de las PET está dedicada a la sistematización de la experiencia, a partir de los registros realizados durante los talleres, los equipos analizan colectivamente lo sucedido, identifican aprendizajes, revisan decisiones didácticas y elaboran producciones que permiten comunicar y compartir la experiencia. Entre ellas se encuentran infografías y narrativas pedagógicas que recuperan los principales aportes del proyecto y fortalecen la construcción colectiva de conocimientos.

Las Prácticas Educativas Territoriales representan mucho más que una instancia de intervención comunitaria. Constituyen un espacio donde la universidad, las instituciones del territorio y la comunidad construyen aprendizajes compartidos, generando experiencias significativas para los niños y, al mismo tiempo, formando docentes capaces de enseñar la tecnología como un campo de conocimiento que invita a comprender, analizar y transformar el mundo que habitamos.


Esp. Mariana Casas



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